Las piscinas de contraste térmico consisten en un espació habilitado para que el usuario se sumerja y viva la experiencia de dos contrastes térmicos, uno de muy frío y otro de muy caliente  en pocos minutos.

La terapia de contraste  consiste en esta combinación entre frío y calor.

Lo más intensivo es pasar directamente al frío, aguantar al máximo y luego pasar al calor. Es cierto que gran parte de la población e incluso profesionales, lo realizan al revés, primero se sumergen en el agua caliente y todo seguido al frío. Hay que tener en cuenta que el cuerpo humano se acostumbra al medio/largo plazo a los estimulos que recibe, por eso, a medida que realizamos este tipo de terapia el cuerpo irá acostumbrandose y cada vez tolerara más tiempo tanto en un extremo como en el otro.

El procedimiento de la terapia de contrastes térmicos no tiene un procedimeinto obligatorio para disfrutarlo, pero desde Inbeca recomendamos un conjunto de pasos.

Para empezar, podemos darnos una ducha con agua caliente, y a continuación puede introuducirse en la piscina de agua fría. Una vez dentro la piscina de contraste térmica, céntrate en controlar tu respiración y disfrutar de la experiencia, no debe ser un momento tenso o de sufrimiento.

A medida que entre y salga en la piscina de agua fría , tolerará mucho mayor el tiempo en ella.

Hay estudios que informan que es más apropiado entrar primero en la opción fría y todo seguido en la caliente, ya que produce unos  beneficios que comentaremos a continuación:

-Provoca que todo el organismo se revitalice.

-Vivir esta experiencia provoca una mayor vitalidad y energía que actúa sobre la autoestima, provocando una sensación de bienestar.

-Dilata y contrae las paredes de las venas, haciendo una auténtica gimnasia vascular.

-Al experimentar el fuerte cambio de temperatura, se oxigena la piel y se le aportan nutrientes a la misma gracias al mayor aporte de sangre.

-El sistema inmunológico queda fuertemente reforzado.

-Se relaja toda la musculatura , ya que al contrastar frio con calor, se consigue un efecto cíclico de fortalecer/relajar llevando el cuerpo a una relajación absoluta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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