Desde la recuperación del ejercicio hasta el cuidado de la piel, el baño turco es una herramienta valiosa, respaldada científicamente, para las rutinas de bienestar. Los baños turcos ayudan a la recuperación después del entrenamiento, ya que aumentan el flujo sanguíneo, lo que aporta más nutrientes al músculo y envía más oxígeno a los músculos. 

Un hammam o baño turco es un calor suave y relajante, a diferencia de la intensidad de una sauna, y una celebración del ritual de limpieza y relajación. Hammam significa “calentar” y aprovecha los beneficios del vapor y el sudor, que arrastran las toxinas del cuerpo y abren los poros y la mente.

La historia del baño turco se remonta a la llegada de los turcos a Anatolia, trayendo consigo sus propias tradiciones de baño que se fusionaron con las de los romanos y bizantinos. Pronto se convirtió en una forma de vida, un lugar donde personas de todos los rangos podían mezclarse libremente.

En INBECA, fieles a nuestro compromiso con la innovación, hemos perfeccionado los baños turcos con la última tecnología gracias a nuestros generadores vapor para baños turcos: generadores de vapor profesional, que por sus dimensiones puede instalarse en casa, para que  toda la familia pueda disfrutar de los beneficios del baño turco.

El corazón de un baño turco es su generador de vapor, capaz de convertir espacios en experiencias de bienestar. Según el espacio y las necesidades de sus usuarios, hay generadores de vapor de diferentes medidas y funcionalidades.  Encontramos, desde el más pequeño, el doméstico pensado para duchas, hasta el grupo más completo que duplica todos sus componentes para poder realizar el mantenimiento de instalaciones profesionales sin necesidad de cerrarlas.

Regálate a ti mismo, a tus clientes y a tus seres queridos bienestar porque nos lo merecemos.