Ducha Escocesa

La ducha escocesa consiste en un chorro de agua caliente a una cierta presión y dirigido al cuerpo del paciente por diferentes zonas desde una distancia aproximada de unos 3 metros. Este masaje favorece la circulación sanguínea y nerviosa aumentando el calor corporal . Esta manera de ducharse es también muy beneficiosa para el tejido conjuntivo (para reafirmar la piel) y el sistema vascular, ya que los vasos sanguíneos se comprimen y dilatan de nuevo casi instantáneamente. Esta ducha de hidroterapia esta indicada para casos de reumatismo, parálisis y obesidad. También es perfecta para spas y centros de rehabilitación.

Tres mangueras

Una manguera

Aromaterapia y cromoterapia opcionales